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sábado, 6 de marzo de 2010
Edamame

Probamos el edamame por primera vez en un restaurante fusión de Madrid de los que están tan de moda y nos encantó a todos. Hasta la fecha no lo habíamos llegado a probar, aunque habíamos visto como lo comían con gusto los clientes chinos de un restaurante auténticamente chino que hay en la plaza de Legazpi (a los españoles en lugar de edamame de aperitivo nos ponen aceitunitas, por lo que siempre me había quedado con las ganas).
El edamame consiste en la semilla de la soja, la sirven con la vaina (tiene el aspecto de un guisante, algo más cortito), en cada vaina suelen caber 3 semillas de soja, y mucha sal. El efecto es igual que el de las pipas: comienzas a comer y eres incapaz de parar.
Aunque cada vez lo hemos comido en más restaurantes japoneses, queríamos poder hacerlo en casa. Hace poco descubrimos que lo venden en la tienda del Tokyo-ya, y compramos un par de bolsas. Lo venden congelado, de manera que cuando quieras consumirlo no tienes más que hervirlo (nosotros lo hacemos a ojo) con mucha sal y luego servirlo con bastante sal por encima. Si en lugar de sal fina se le echan escamas de sal gorda, el resultado es mejor.
Y como curiosidad, anexo este vídeo de japoneses consistente en un llavero anti-estrés que es una vaina de edamame (los locos realmente son los japoneses, no los romanos como decía Asterix).
jueves, 22 de marzo de 2007
Huevos Empanados
Mi amiga Pilar es de La Mancha. La Mancha de Quijotes y molinos, de buenos vinos y mejores quesos. La Mancha de Cervantes, Cela y Jorge Manrique. La Mancha inmortalizada en fragmentos del Mío Cid y El Lazarillo. La foto que sale al lado del texto (by el pequeño Paco) es de su pueblo, Campo de Criptana, que se encuentra en Ciudad Real. Los molinos de viento son una maravilla.
Esta receta de los huevos empanados es suya. Yo aún no he tenido ocasión de probarlos, y, aunque no sé si lo huevos también son manchegos, su respectivo (que también es amigo mío y persona de gran criterio), afirma que están deliciosos. Yo me creo todo lo que él dice.
Ahí vamos:
Bechamel
1 litro de leche
5 cucharadas de harina
un vaso pequeñito de aceite
una pizca de sal y nuez moscada
Se calienta el aceite en la sartén a fuego suave; se echa la harina y se remueve con una espátula de madera. Si la masa está un poco dura, se le añade un poco más de aceite.
Hay que moverlo hasta que la masa adquiera una consistencia blanda.
A continuación se agrega la leche ( Pilar me aconseja que eche ¾ de litro de la leche al principio, porque debe quedar mas bien espesita, y si veo que sigue admitiendo leche, que le añada el
resto).
IMPORTANTE: no parar de mover la mezcla para que no se hagan grumos.
Cuando ya está cocida, se le añade la sal y la nuez moscada.
Huevos
Con las cantidades de la bechamel habrá suficiente para hacer unos cinco huevos. Hay que cocerlos y dejarlos enfriar.
Una vez fríos, se parten por la mitad a lo largo (justo lo contrario de lo que hacen los pollitos). Se envuelven en la bechamel y se dejan reposar en el frigorífico.
Cuando están fríos y ha endurecido un poco la bechamel (para que sea manejable), se pasan por pan rallado, huevo y pan rallado de nuevo.
Por ultimo se fríen y se ponen a escurrir en papel adsorbente.
Y ya están listos para comerlos calentitos!!!!!
NOTA: Un pajarito me ha chivado que la mamá de John Snow hace unas croquetas de huevo que puede ser que se parezcan a estos huevos empanados y que están para chuparse los dedos. Habrá que contrastarlo.
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