lunes, 26 de noviembre de 2007

Tomates Verdes Fritos


El sábado, y después del concierto de Vetusta Morla, cenamos en un restaurante que hay justo en frente del Café de la Palma, en la calle de la Palma 63: el Gumbo Yaya.
Es un sitio al que el pequeño Paco tenía ganas de ir hace ya tiempo, (en concreto al restaurante que tiene el mismo dueño en la calle del Pez y que se llama Gumbo a secas).
El creador es el arquitecto (¡arquitecto!) Matthew Scott, nativo de Nueva Orleans, y la comida es fundamentalmente del sur de los Estados Unidos. Nosotros pedimos los platos que habíamos leído que recomendaban las guías, y desde luego nos encantaron:
  • una sopa especialidad de Lousiana, y por la cual debe el restaurante el nombre de Gumbo (exquisita)
  • Tomates verdes fritos (espectaculares, y además tan nostálgicos!)
  • Bonito ennegrecido. Uno de los mejores bonitos (si no el mejor) que he probado en mi vida.
Además, el pequeño Paco pidió una tarta, que no le terminó de convencer porque no quiso pedir ninguna con chocolate, por eso de pedir lo típico de la zona, y él sin chocolate no va a ningún lado. Pero estaba muy buena, y todas lo que aparecía en la carta prometía mucho.

Salimos a 20 euros por cabeza (con 2 copas de vino), nos atendieron muy amablemente en todo momento y además entramos pasadas las 12 de la noche sin ningún problema (no sé muy bien cuándo cerrará la cocina).

En definitiva, que es un sitio para repetir.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente recomendación.
Avalo lo de los tomates verdes fritos: fabulosos.
Y más aún los chapiñones rellenos de langostinos con crema de marisco.
El bonito, sublime. Las carrilleras también están bien.
En los postres, el brownie perfecto de sabor, pero con textura algo "petrea"; sin embargo, la tarta de queso está deliciosa.
Más info en: http://www.cucharete.com/index.php/2007/10/28/restaurante-gumbo-ya-ya-madrid